martes, 1 de diciembre de 2009

MI REFLEJO

Cada vez me parezco más a mi madre.
Me miro en el espejo y veo muchos de sus rasgos en mí. Lo malo es que sobre todo son rasgos que me hacen ver que pasan los años.
Nunca nos he visto parecido y eso que siempre me dijeron que sí, pero al parecer según me hago mayor me voy volviendo más como ella.
Sólo espero, a parte de que sea un proceso lento, que se quede en el exterior y no ataque también al carácter.

3 comentarios:

Irene Jansen dijo...

A mí desde pequeñita me decían que éramos idénticas. A mí al principio me daba rabia porque quería ser diferente en algo, ya que tenemos el mismo nombre. Ahora de grande la veo más humana, pero veo en ella algunos defectos que no quisiera haber heredado. Te entiendo...

Amarbe dijo...

Ya somos tres...yo me parezco fisicamente mucho a mi madre.
En el carácter menos mal que no, y por eso choco tantisimo con ella.

natalia guerrero dijo...

PUes ya somos 4. Besos PD: Crucemos los dedos para que sea solo el exterior.